En el seno de una familia católica nací yo, hace ya 24 años aproximadamente. Meciono el catolicismo porque nacer en una familia fervientemente practicante es algo que marca; es algo que marcó mi infancia, mi niñez y mi adolescencia; es algo que marcó mi acercamiento inicial hacia la política. Soy también la hermana del medio de un total de tres; y crecer con dos hombres como compañeros de juego también es algo que marca: significa crecer jugando a golpes, significa crecer con fútbol, con lucha libre y sin barbies. El colegio que mis padres escogieron para mí no produjo conflicto con las costumbres que yo había adquirido en mi proceso de socialización primaria, ya que al ser un establecimiento educacional católico lo que se hizo en este sentido fue más bien darle continuidad a aquello que mis padres ya habían comenzado (a imponerme). Pero la Escuela Básica Blas Cañas, fuertemente caracterizada por su sentido católico y estricto, era en ese entonces un centro de formación a...
Blog hecho por mujeres pedagogas para visibilizar la necesidad de introducir una visión feminista en las aulas.